Escrito en noviembre de 2012
Los caimanes del nuevo orden mundial que nos
devora gastan mucha astucia y poca ingenuidad, de ética ni se les ha visto el
mínimo detalle; es más, el descrédito de la ética es una de sus señas de
identidad.
Del DESCRÉDITO. De
eso quiero tratar en este sencillo post. ¡Qué eficacia ha mostrado el sistema
en desacreditar todo lo que le estorba! ¿Cómo ha sido esto posible? Pues sin
duda con la argucia de haber hecho previamente del CRÉDITO la base para
enganchar al sistema a grandes masas de población, adictos como a una droga,
creyentes como en una religión o secta; con sus créditos, con sus credos.
Desde ahí, desde los
púlpitos del CRÉDITO se estaba lanzando el DESCRÉDITO a lo público, lo
solidario, lo ético, lo natural, lo humano… La economía de la ganancia y la
especulación era objetivo y norma, principio y fin… Y todo lo demás,
simplemente antiguallas, material de derribo: ¿Para qué sindicatos? ¡Fuera
sindicatos! ¿Para qué partidos políticos? ¡Sobran políticos! ¿Para qué empresas
y servicios públicos? ¡A privatizarlo todo! Todo eso no son sino estorbos en la
obtención del único logro que interesa: la ganancia. El desmantelamiento del
supuesto “estado de bienestar” no sólo se hace sin contemplaciones y a toda
prisa, sino que se pretende echarle la culpa de los males que ahora padecemos,
porque según los caimanes del sistema tenía que haber sido eliminado antes.
Individualismo y consumo privado. Si no puedes, ahí está tu amigo el CRÉDITO.
¿Y qué pasa cuando se
cierra el grifo del CRÉDITO (alguna vez tenía que llegar) y se ha sembrado a
fondo el DESCRÉDITO? Pues hay lo que estamos viendo: un desconcierto total,
falta de organización ciudadana para darse una salida, falta de alternativa al
sistema, que sencillamente aspira a sucederse a sí mismo, llevándose por
delante sin contemplaciones a cuanto y a cuantos haga falta….
Mañana estamos
convocados a una huelga general, una protesta ciudadana para exigir que se haga
política para la ciudadanía y recuperar la dignidad. Sean cuales sean las
cifras que resulten, en circunstancias difíciles dadas las complicaciones del
mundo laboral, será un paso en la necesaria recuperación del CRÉDITO por parte
de la ciudadanía hacia sus sindicatos; organizaciones imprescindibles, hoy muy
desacreditadas por sus errores, pero sobre todo por los ataques planificados
desde el nuevo orden mundial del individualismo, la avaricia y un mundo laboral
sin derechos.
PORQUE "LA
RESIGNACIÓN ES UN SUICIDIO COTIDIANO" (BALZAC)
Y POR LA DIGNIDAD,
¡¡A LA HUELGA
GENERAL!!
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